lunes, 18 de enero de 2016

Superman

cuando no puedo más me tomo un relajante muscular
como si la tristeza fuera un músculo que se queda dormido
veo en la ventana el luminoso please EXIT
y lo confundo con please EXIST
cierro los ojos abro los brazos
soy un pájaro 
soy un avión

mamá mamá, yo de mayor



Violeta Niebla

jueves, 14 de enero de 2016

Vinieron tiempos de grandes cambios y fervores, y la derecha desató la guerra sucia. Las cosas no sucedieron como Allende pensaba. Chile recuperó el cobre, el hierro, el salitre; los monopolios fueron nacionalizados y la reforma laboral estaba partiendo la espina dorsal de la oligarquía. Pero los  dueños del poder, que habían perdido el gobierno, conservaban las armas y la justicia, los diarios y las radios. Los funcionarios no funcionaban, los comerciantes acaparaban, los industriales saboteaban y los especuladores jugaban con la moneda. La izquierda, minoritaria en el parlamento, se debatió en la impotencia; y los militares actuaban por su cuenta. Faltaba de todo, leche, verdura, repuestos, cigarrillos; y sin embargo, a pesar de las colas y la bronca, ochocientos mil trabajadores desfilaron por las calles de Santiago, una semana antes de la caída, para que nadie creyera que el gobierno estaba solo. Esa multitud tenía las manos vacías.

Eduardo Galeano